
Muchas familias se preguntan cuándo es buen momento para empezar a participar de un grupo de juego libre con su bebé.
¿Hay que esperar a que gatee? ¿A que se siente? ¿A que camine?
En realidad, los bebés pueden participar desde los primeros meses de vida, siempre acompañados por un adulto, en un grupo de juego libre para bebés y mapadres.
El espacio está preparado para sostener cada momento del desarrollo y respetar el ritmo propio de cada bebé.
Lo importante no es lo que el bebé “ya hace”, sino que el entorno esté pensado para acompañar lo que está empezando a aparecer.
El juego libre empieza mucho antes de caminar

A veces asociamos el juego con desplazarse, manipular objetos o interactuar con otros.
Pero el juego comienza mucho antes.
Un bebé que observa, que mueve sus manos, que explora su cuerpo o que sigue con la mirada lo que ocurre a su alrededor ya está en una forma de juego y de exploración.
En un ambiente cuidado y tranquilo, incluso los bebés más pequeños pueden:
- observar lo que sucede a su alrededor
- moverse libremente dentro de sus posibilidades
- explorar materiales simples
- encontrarse con otros bebés desde la mirada y la presencia
No hay una edad exacta para empezar.
Hay momentos del desarrollo, y cada bebé los atraviesa a su propio ritmo.
No hace falta que el bebé gatee o camine para venir a un grupo de juego libre
Esta es una de las dudas más frecuentes.
No es necesario que el bebé gatee ni camine para participar en un grupo de juego libre.
El espacio está preparado para acompañar distintos momentos del desarrollo, desde bebés que aún pasan mucho tiempo acostados hasta quienes ya se desplazan con autonomía.
Si querés profundizar en este tema, podés leer también el artículo
¿Es necesario que mi bebé gatee o camine para venir a un grupo de juego libre?
El valor de empezar temprano

Cuando los bebés participan desde pequeños en espacios donde se respeta su iniciativa, ocurre algo muy valioso:
- desarrollan confianza en su propio cuerpo
- aprenden a explorar sin apuro
- encuentran un entorno previsible y tranquilo
- se familiarizan con la presencia de otros bebés y adultos
Al mismo tiempo, los adultos también encuentran un espacio para observar, comprender y compartir con otras familias.
Muchas veces, el grupo no solo acompaña el desarrollo del bebé, sino también el proceso de la crianza.
Cada bebé tiene su propio momento
No existe una edad “correcta” para empezar.
Algunas familias llegan cuando sus bebés tienen pocos meses.
Otras, cuando empiezan a desplazarse.
Otras, cuando sienten la necesidad de encontrar un espacio distinto para compartir con su bebé.
Lo importante es que el espacio pueda recibir a cada bebé tal como está hoy, sin expectativas ni exigencias.
Si querés conocer mejor cómo funcionan estos espacios, podés ver cómo son los grupos de juego libre y movimiento en crEO.
Vivirlo para comprenderlo: venir a un grupo de juego libre
En crEO ofrecemos grupos semanales de juego libre y movimiento para bebés y mapadres en Saavedra, Buenos Aires.
Muchas de las cosas que suceden en un grupo de juego libre no se comprenden del todo desde la explicación.
Se comprenden en la experiencia.
Por eso, el primer paso suele ser venir a un encuentro de prueba y observar qué sucede cuando hay tiempo, espacio y calma para que cada bebé despliegue lo propio.
Podés reservar tu lugar para conocer un grupo de juego libre para bebés y mapadres en crEO acá.
A veces no hace falta esperar a que algo cambie para venir.
Hace falta venir para descubrir todo lo que ya está empezando a desplegarse.
